lunes, 16 de marzo de 2015

ESTÁ MAL QUE LLUEVA? (el agua y la moral)

Este no es un post sobre las inundaciones que sufren varias provincias argentinas, ante el desdén de los "medios nacionales" (que se desencajan cada vez que se inunda Núñez o Belgrano, en fin, no es un post sobre eso dije)

Cada comienzo de clases tiene esa magia, esa apertura a lo inesperado, ese instante en el que "todo puede ser posible".
Cada comienzo de un curso es el momento único en el que, quién sabe, tal vez esté a punto de encontrarme con lxs estudiantes más geniales y maravillosxs de su generación. Quién sabe, tal vez tendré la suerte de compartir 4 meses con las personas más brillantes del futuro...En fin, cosas así seguramente pasan por la mente de cualquier profesor/a al comienzo de sus cursos. A mí me pasa, y el cosquilleo es inevitable.

En todo caso, lo único que es seguro es que todas las semanas, lxs estudiantes me sorprenderán con algún argumento maravilloso, o con algún "error genial". Las dos cosas son igualmente deslumbrantes.

Esta vez...una forma hermosa de la misma vieja confusión. El famoso argumento de Hume (notablemente, Dworkin montó buena parte de su Justicia para Erizo en el recuerdo y reivindicación del famoso argumento de Hume...quién diría...que el viejo argumento sigue moviendo las aguas filosóficas en el núcleo del siglo XXI, no?).

La cosa, como sabemos, es la distinción entre lo que es y lo que debe ser (entre lo descriptivo y lo normativo), entre "cómo son las cosas" y "cómo está bien o mal que sean".

Notablemente, la falta de cultivo de la moralidad y sus pliegues y repliegues deja a nuestros jóvenes completamente ignorantes de este elemento básico del panorama moral. No es que los alumnos sean humeanos, o antihumeanos...es que ni siquiera se les ocurre el asunto, "el problema".

Entonces, en la clase inicial de un curso de cuyo nombre no me acuerdo, pregunto sobre las condiciones de la "política internacional" y la justicia, pregunto sobre las guerras, pregunto sobre los bombardeos a poblaciones civiles, pregunto sobre Hiroshima...pregunto, tratando de arrinconar el estudiante que resiste al juicio normativo:

- "Pero está bien Hirosima?"

y él responde: "está bien que llueva"?

Y ahí está, la conducta humana analogada (en todo) a movimientos materiales. Tán irrelevante preguntarse por la moralidad de arrojar la bomba atómica como por la moralidad de una lluvia.

Errores geniales, y seguramente, toda una generación de niñxs argentinxs cultivadxs, con una educación moral que ni siquiera le pasó cerca al problema de Hume.

Así vamos. Asi van nuestrxs jóvenes. Pensando que las guerras y las lluvias son lo mismo. Pensando que la política y las lluvias son lo mismo...eventos donde no hay moral.

Cada nuevo curso es un descubrimiento, y un camino incierto que recorrer. Qué privilegio.

Lo cierto es que, si queremos hablar de las lluvias, del agua...el río nos lleva hasta Lisandro, sin dudas....quién si no?, podría hacer una canción tán dulce y bella sobre el mínimo evento de un caño de agua que se rompe y nos inunda el dpto....(como ocurre cuando la moral llega a nosotros)

https://www.youtube.com/watch?v=Cj1uLkAMaEc

PD: Y es inevitable, claro, ya lo sabés...toda lluvia, y las aguas todas...son Julio
https://www.youtube.com/watch?v=R52iNrFKUSw


4 comentarios:

  1. Ojalá que cuando termine su curso les pregunte nuevamente a sus alumnos ¿esta bien que llueva? ¿esta bien Hiroshima?. ..y ellos sepan diferenciar entre el alcance de la maldad humana y los fenómenos atmosféricos...que sepan que causar dolor y no causarlo es cuestión de la (no)razón humana ...

    PD: Cómo siguió la conversación luego de ese comentario?

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    1. pues, como seguro imaginará, aprovechando el argumento para comenzar la conversación sobre describir y evaluar (los paradigmas cinetíficos y epistémicos asociados a esa distinción)...comenzando a desmalezar el terreno para sumergirnos en la discusión sobre anomia, autoridad del derecho, democracia y constitución....(lo de siempre, jeje). Gran curso este cuatrimestre (no haré comparaciones, pero puedo decir que no apareció ningún knishe cósmico aún...)

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  2. veo veo una ciudad invisible en la que los plomeros terminaron su trabajo y se fueron antes de que llegaran los albañiles

    me corta una gota
    interrumpe la cara-seca
    de canto rodado
    que se desploma
    o se despluma silenciosa

    se da permiso
    para dejar al derecho en reposo
    mientras ZigzagueA

    repasa su impaciencia
    lisa y llana
    su caída
    sostenida
    se llena de bemoles
    lunares
    pupilas
    que estudian la oscuridad minuciosa

    una muñeca con falta de reloj
    acuerda volver
    subrayando el aliento
    escarpada
    una laguna de sirenas desbordan lo tejido

    aspirando inconclusa a reanudarme en la tarea o rescatarme del polvo
    escuché a los bomberos
    no me imaginé que habían estacionado aquí
    cuando me di cuenta de la hora ya habían inundado mi living
    pensé que se había roto un caño o el lavarropas del vecino
    cuando quise salir había humo, cerré la puerta y esperé.
    Pasaban sobras de agua por debajo de la puerta.

    Días después el parquet se levantó.
    Yo hoy escribo y paso la noche en vela
    buscando una voz de oyente

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