jueves, 22 de enero de 2015

La última frase...antes de la nada

Una frase. A veces basta solamente con una frase. La esencia de la "impunidad retórica", pura, cristalina, refulgente. Escandalosa. 
Una y otra vez, la leo, rumiándola, la doy vueltas, la sacudo, le hago cosquillas, la pongo a trasluz, la tiro contra la pared, la abrigo, la desnudo, la mojo, la seco...y no hay caso, es demoledoramente inevitable. Una sola frase:


"Hoy no tengo pruebas, pero tampoco tengo dudas"



Te lo juro. La presidente de la nación ha dicho eso. Ha escrito eso, en la carta que te acaba de escribir.

Se terminó. Todo lo demás...está de más.


"Hoy no tengo pruebas, pero tampoco tengo dudas"


La destrucción total de las precondiciones (analíticas, morales, políticas) del sentido.


"Hoy no tengo pruebas, pero tampoco tengo dudas"




Todo está permitido. Para nuestra desgracia, todo está habilitado.

Hacé lo que quieras, che. Todo está permitido. Se terminó. 


"Hoy no tengo pruebas, pero tampoco tengo dudas"

Say no More.

6 comentarios:

  1. Hola Gustavo,
    Te quería preguntar tu opinión acerca de algunas cuestiones. Me interesaba hablar con alguien que sabe derecho y además no comparte la forma de hacer política de este gobierno (no soy antikirchnerista, pero me gusta tener apertura mental y espíritu crítico). Asumiendo que, como dice Enrique Peruzzotti:

    “No solamente no se emprendió una re-estructuración democrática de esas instituciones, sino que fueron utilizadas por parte de las autoridades para realizar, como en la dictadura, espionaje interno, actividad que no está ya apañada por los lineamientos de la doctrina de seguridad nacional, sino por un más prosaico interés de asegurar la lealtad de ciertos funcionarios o de monitorear las actividades de movimientos y políticos opositores.

    Es imperativo retomar la senda decidida por la sociedad argentina con el Nunca Más. Las amenazas al Estado de Derecho en la actualidad difieren en parte de aquellas que una naciente democracia enfrentaba en las postrimerías de una feroz dictadura. Pero sus lineamientos deben de ser los mismos: sólo un sólido Estado de Derecho podrá garantizar los derechos humanos de sus habitantes”.

    Me interesaba saber qué se puede hacer al respecto, desde tu visión. Otro punto:

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    1. todo lo que se pueda leer de Enrique Peruzzotti es pura ganancia.
      Sobre què se puede hace...eso es lo màs fàcil. la pregunta (la verdadera pregunta) es "què se quiere hacer". Veremos, veremos, què quieren hacer nuestrxs lìderes polìticxs

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  2. ¿Coincidís en que existe una relación promiscua entre los Servicios de Inteligencia y el poder judicial? Leí que los auxiliares de los jueces son los policías, no los servicios de inteligencia. También que los servicios de inteligencia dependen del Poder Ejecutivo (más allá de que hagan un mal uso de él). ¿Cómo modificar esa "relación promiscua"? Porque en 2015, sea el gobierno que fuere, tendrá que gobernar con ESTOS medios de comunicación, con ESTA justicia y con ESTOS servicios de inteligencia.

    Si a tu juicio estoy planteando mal el tema, no dudes en hacérmelo saber. No me ofendo cuando me contradicen, je.

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    1. relaciones promiscuas es la marca de la "institucionalidad" anòmica (existen relaciones promiscuas entre cualquier par de instituciones/agentes sociales/polìticas/econòmicas que se te ocurra nombras...ese es el estado de la anomia...faltan màs o menos 670 años para que decante cierta estabilidad en las relaciones de los actores sociales.

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  3. PD: si querés criticar esto que escribí, adelante: http://rodrigoestudiaderecho.blogspot.com.ar/2015/01/mi-humilde-vision-respecto-de-la-muerte.html

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    1. sugiero que 1 vez por semana releas y gloses cada juicio que escribiste ahì...para ver còmo se desarrolla tu anàlisis del tema a la luz de la informaciòn/conocimiento que vas recibiendo

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