Primero fue "el pensamiento nacional" (pero no va....se desplaza fatalmente al fascismo nacionalista)
Luego fue el "pensamiento nacional y popular" (ahí ganamos algo, pero tampoco va, se desplaza fatalmente al populismo demagógico y perfeccionista del "ser nacional" y sus variantes)
Luego fue el "pensamiento nacional, popular y democrático" (ahí ganamos mucho más, pero perdemos al caer en el mayoritarianismo hostil que desprecia a los disidentes y antagonistas)
El camino del presente, y del futuro es el "PENSAMIENTO, NACIONAL, POPULAR, DEMOCRÁTICO Y CONSTITUCIONAL"
(....como la ley de medios, bien entendida, me comprende? y si no lo entiende así, se chocará de frente con la constitución, otra vez... no lo arruine, por favorrr)
jueves, 31 de octubre de 2013
CLARIN VOTO POR VOTO (II). PETRACCHI. LO MEJOR Y LO PEOR
Seguimos dando rienda suelta a la adicción. Ya dijimos que Luca era un ladrón. Eso no quita que su versión de Heroina sea genial (y la dulzura del saxo de peti, le gana una indulgencia por todas las estupideces de los últimos 20 años) http://www.youtube.com/watch?v=z-ffo18esAI
AQUÍ: PETRACCHI
AQUÍ: PETRACCHI
(8 buenas y 2 no tanto)
LO MAIS MEJOR
1.- El
considerando 8, que rescata la doctrina tradicional sobre el carácter especial –privilegiado-
de la libertad de expresión, en la estructura constitucional.
2.- El considerando
9, donde aggiorna el núcleo de la libertad de expresión en la condiciones económicas
y tecnológicas actuales. Hay allí todo un programa sobre cómo entender el asunto,
en el siglo XXI.
3.- El
considerando 19, donde elige los estándares de la CIDH para evaluar la razonabilidad
de las restricciones a los derechos (particularmente por ese elemento de necesariedad para una sociedad democrática,
que ata majestuosamente la razonabilidad con el progreso democrático,
majestuosoo). Evita la cuestión de “nivel de escrutinio” –supongo que porque
Petracchi entiende eso asociado a discriminaciones + art. 16 +categorías
sospechosas, etc…que no está ni siquiera rozada en este caso.
4.- El
considerando 24, en el que destroza con elegancia y lucidez notable la
pretensión de clarín de que se aplique la lógica de la mercancía y de la mera
protección antimonopólica general a la actividad de los medios. Por el
contrario, existe un interés constitucional en “fomentar oferta diversificada y
plural” (lo que no ocurre con los productos del mercado, donde prima solo la
preferencia de los consumidores y su cruce con la eficiencia en el nivel de oferta).
Notable!
5.- El
considerando 34, donde liquida por “infundado” el argumento en contra del art.
161. Parece que dado que el problema de clarín era la desinversión, no el
plazo, no dijo nada atendible sobre el plazo…así que a joderse. Ooops! (parece
que Clarín se olvidó del maximin…y como rawls enseñara, eso es simplemente irracional)
6.- El
considerando 37, donde liquida el argumento igualitario relativo a Direct TV y
extranjeros. Contundente
7.- El
obiter del 39, luminoso como el 74 del primer voto.
8.- La extensión
–relativamente breve del voto (gracias por eso!).
LO MAIS PIOR
1.- El
considerando 27, donde argumenta sobre “sustentabilidad” vs. rentabilidad, y
trata de circunvalar la pericia. Aclaración: por lo que voy leyendo de las
propias manifestaciones de los votos, parece que la pericia resultó muuuy
favorable a Clarín, y que afirmó con datos variados y precisos que su
sustentabilidad entra en crisis. El argumento de Petracchi apunta tanto a decir
que no es absolutamente seguro que vaya a quebrar (lo que es un estándar
injusto, pues el riesgo significativo + la incertidumbre de que se pueda
contrabalancer debería ser suficiente, y eso parece que fue dicho efectivamente
por la pericia) y que no se sabe bien si el contexto de dificultad futura está
vinculado a las expectativas que tenía clarín o a otra cosa desconectada de la
cuestión de la ley de medios –por
ejemplo, digo yo, malos manejos financieros de la empresa- (pero esto está
fuera del punto, al menos en la medida que no se pruebe una causa desconectada al
normal funcionamiento, que debería tomarse, por imperativo de la buena fe, y el
curso causal ordinario, como el punto de partida).
2.- Los
considerandos 35 y 36 relativos a la protección de los derechos adquiridos. El
juez se limita a jugar el tradicional cliché de que “nadie tiene un derecho
adquirido al mantenimiento de las leyes”. Pero ese cliché empata con otro igualmente
clásico de la corte que dice “la leyes no pueden afectar derechos adquiridos –cuando
el titular ya hizo todo lo que tenía que hacer para consolidarlo en su
titularidad”…Eso lo sabemos todos. Entonces, lo que debía hacer el argumento
era trabajar con ambos cliches…y ponderarlos…pero el voto tiene una evasiva
ninja portentosa en ese tema.
miércoles, 30 de octubre de 2013
"CLARÍN. VOTO POR VOTO (I)- LO MEJOR Y PIOR
El fallo de Clarín da para volverse adicto. Hágamoslo.
Pero hagámoslo bien, hagámoslo homenajeando a Lou Reed, escuchando Heroin (y recordando que Luca Prodan era un ladrón, entrañable, ladrón) http://www.youtube.com/watch?v=AMsGvYzedjA
Recorramos voto por voto, las respuestas de la Corte. Veamos los puntos fuertes, lindos, y débiles.
Empecemos por el principio, claro.
Pero hagámoslo bien, hagámoslo homenajeando a Lou Reed, escuchando Heroin (y recordando que Luca Prodan era un ladrón, entrañable, ladrón) http://www.youtube.com/watch?v=AMsGvYzedjA
Recorramos voto por voto, las respuestas de la Corte. Veamos los puntos fuertes, lindos, y débiles.
Empecemos por el principio, claro.
LA ÚNICA PREGUNTA IMPORTANTE DEL DÍA DE HOY
es ésta....
Vos...sí vos...¿estarías dispuestx a sacrificarte por la democracia argentina?
¿estarías dispuestx a arriesgar la vida por defender la democracia argentina?
Pero entendelo bien, no se trata de ir a una marchita o una marchota, ni de envalentonarte en la plaza, con el pelo al viento, y decenas de miles al lado, celebrando el triunfo o golpeándote el pecho...La pregunta es: ¿arriesgarías la vida por defender la democracia?, en serio,....estarías dispuestx?
Vos...sí vos...¿estarías dispuestx a sacrificarte por la democracia argentina?
¿estarías dispuestx a arriesgar la vida por defender la democracia argentina?
Pero entendelo bien, no se trata de ir a una marchita o una marchota, ni de envalentonarte en la plaza, con el pelo al viento, y decenas de miles al lado, celebrando el triunfo o golpeándote el pecho...La pregunta es: ¿arriesgarías la vida por defender la democracia?, en serio,....estarías dispuestx?
LOS 14 FALLOS DE LA CONSTITUCIÓN DEMOCRÁTICA
Hace pocos días, el presidente de la Corte Suprema dictó una conferencia en la Universidad de Palermo, en el marco de un homenaje a la obra de Carlos Nino, un jurista y filósofo argentino de renombre mundial, fallecido hace 20 años, cuya obra intelectual y participación institucional estuvo marcada por la inclaudicable defensa de la democracia y los derechos humanos.
Nino creía que el estado de derecho, la libertad y la igualdad eran plenamente realizables -pero sólo eran plenamente realizables- en una democracia inclusiva, vigorosa en el debate y respetuosa en el desacuerdo.
En un pasaje de su conferencia el Juez Lorenzetti recordó un notable pasaje del reciente fallo de la Corte, en el que se declaró inconstitucional la ley que reformaba el Consejo de la Magistratura.
Allí,y de manera un tanto inusual y sorprendente para algunos, se reseñaban 14 sentencias dictadas a partir de 1983, en las que se habían invalidado leyes del Congreso para proteger derechos y valores constitucionales; acaso invitándonos, como ahora hacía el Dr. Lorenzetti en su conferencia, a tenerlos presente y visitarlos.
Y valió la pena tomar la invitación; pues recorriéndolos, podemos ver en ellos un hilo que anuda los mejores valores y principios para organizar nuestra vida pública, en el marco de la Constitución.
Esos fallos bien podrían ser el núcleo de cualquier curso de derecho constitucional en nuestras facultades de derecho.
Les invito a repasarlos:
El primero de los 14 –el histórico “Simón”, que habilitó el juzgamiento de los crimines de la dictadura-, recoge el principio elemental, según el cual nadie debe estar por encima de la ley y la constitución. Y ese principio se complementa con el de debido proceso –garantizado en otro de los fallos citados- según el cual el estado debe usar su poder con respeto escrupuloso del principio de legalidad, sin espacio para desbordes institucionales.
Se incluyen luego otros 5 precedentes -en los que la Corte protegió la libertad sindical, la intimidad, y la realización de acciones que, más allá de que pudieran ser éticamente reprochables, resultaban propias de la esfera personal de los individuos. Allí se afirma el principio de respeto por la autonomía personal, que exige que el estado se abstenga de usar su poder para imponer visiones o ideas acerca de lo que es correcto o bueno, y prohíbe su intromisión en lo que hacemos en nuestros hogares o con aquellos a quienes elegimos para asociarnos en defensa de nuestros intereses
.
La reseña se cierra con 6 fallos, relativos a la protección de los derechos de jubilados y trabajadores, que consolidan el compromiso que la constitución estableciera en 1994 con el ideal que podríamos llamar, de la "igualdad inclusiva", que obliga al estado a proteger a los más débiles frente a los infortunios naturales, económicos y sociales.
Ayer, la Corte resolvió uno de los casos más difíciles de su historia democrática. Tanto por su complejidad fáctica, como por sus desafíos a nivel de interpretación constitucional y por su impacto político, el caso "Clarín" era inusualmente difícil. Ponía en juego mucho y muy valioso para el futuro de nuestra democracia. La Corte lo fallo de manera valiosa, podremos estar de acuerdo o no con lo que resolvió, pero el fallo fue responsable, meditado, serio y honesto.
En el voto que firmó el Juez Lorenzetti se citan las ideas de Carlos Nino sobre cómo entender la democracia y la libertad de expresión en nuestro sueño constitucional.
Alberdi decía que la Constitución era “la carta de navegación del país”. Ojalá quiera nuestra comunidad profundizar ese rumbo en el siglo que vivimos. La luminosa obra de Carlos Nino, y los mejores precedentes de la Corte Suprema nos dan razones para creer es posible, y que tiene sentido navegar esos mares.
martes, 29 de octubre de 2013
(POST-DATA: "CLARIN"). LA CORTE Y "EL SUEÑO -REVOLUCIONARIO- DE UN PAÍS NORMAL"
(ver post-data sobre Clarín, más abajo)
Advertencia: Este es un post esperanzado y telúrico, nacional, popular y democrático: Se ruega leer escuchando la mejor canción jamás escrita por, Fito Paez. El himno más puro de la revolución humana (y el coro de Fabi, al final, es la miel total).
http://www.youtube.com/watch?v=JV9FHHQ5pvE
---------------------------------------------------------------------------
En la penúltima frase de su discurso de asunción a la presidencia, Néstor Kirchner planteó un típico sueño paradojal; lo podríamos llamar "La revolución de la normalidad".
Dijo el presidente: "Vengo a proponerles un sueño: quiero una Argentina unida, quiero una Argentina normal, quiero que seamos un país serio, pero, además, quiero un país más justo".
c.- En un país normal, la Corte Suprema no trabaja al servicio del poder, ni del gobierno, sino al de Constitución.
En los años siguientes a 2003, Argentina realizó arduos esfuerzos hacia la normalidad: Enjuicio a los criminales del proceso impunes; recuperó autonomía económico/social frente a sus acreedores externos; y constituyó una Corte Suprema al servicio de la Constitución.
No ha sido nada fácil: Los juicios han estado plagados de complicaciones; las deuda externa (con los holdouts y el club de parís) aún limita severamente la capacidad del país y la Corte Suprema no ha estado exenta de invitaciones a tomar el palacio de tribunales (Hebe), o de denuncias de pactos ilegales con el Gobierno (Lilita).
Pero como dije, la normalidad puede ser una empresa ardua y casi revolucionaria; y creo que toda la comunidad política reconoce, valora y apoya los esfuerzos en esos tres campos.
Muy bien, ahora agrego otra obviedad, casi revolucionaria: En un país normal, ninguna voluntad está por encima de la Constitución (podemos discutir sobre lo que la Constitución efectivamente dice, claro, pero una vez que reconocemos lo que dice, ninguna voluntad está por encima de ella).
Advertencia: Este es un post esperanzado y telúrico, nacional, popular y democrático: Se ruega leer escuchando la mejor canción jamás escrita por, Fito Paez. El himno más puro de la revolución humana (y el coro de Fabi, al final, es la miel total).
http://www.youtube.com/watch?v=JV9FHHQ5pvE
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En la penúltima frase de su discurso de asunción a la presidencia, Néstor Kirchner planteó un típico sueño paradojal; lo podríamos llamar "La revolución de la normalidad".
Dijo el presidente: "Vengo a proponerles un sueño: quiero una Argentina unida, quiero una Argentina normal, quiero que seamos un país serio, pero, además, quiero un país más justo".
La normalidad es bastante simple (y aún así, en algunas ocasiones, una empresa revolucionaria y ardua). Por ejemplo:
a.- En un país normal, quienes habrían cometido crímenes, especialmente graves, son enjuiciados.
b.- En un país normal, la comunidad -y no los acreedores externos- deciden las políticas económicas y sociales.c.- En un país normal, la Corte Suprema no trabaja al servicio del poder, ni del gobierno, sino al de Constitución.
En los años siguientes a 2003, Argentina realizó arduos esfuerzos hacia la normalidad: Enjuicio a los criminales del proceso impunes; recuperó autonomía económico/social frente a sus acreedores externos; y constituyó una Corte Suprema al servicio de la Constitución.
No ha sido nada fácil: Los juicios han estado plagados de complicaciones; las deuda externa (con los holdouts y el club de parís) aún limita severamente la capacidad del país y la Corte Suprema no ha estado exenta de invitaciones a tomar el palacio de tribunales (Hebe), o de denuncias de pactos ilegales con el Gobierno (Lilita).
Pero como dije, la normalidad puede ser una empresa ardua y casi revolucionaria; y creo que toda la comunidad política reconoce, valora y apoya los esfuerzos en esos tres campos.
Muy bien, ahora agrego otra obviedad, casi revolucionaria: En un país normal, ninguna voluntad está por encima de la Constitución (podemos discutir sobre lo que la Constitución efectivamente dice, claro, pero una vez que reconocemos lo que dice, ninguna voluntad está por encima de ella).
Hace unos pocos meses, la Corte falló el caso de la "reforma del consejo de la magistratura". Como dijimos en aquel momento, era un caso fácil: la ley violaba flagrantemente la Constitución, y la Corte así lo resolvió. Lo normal era que así lo hiciera.
Hace unos pocos días, la Corte resolvió -cautelarmente- en el caso de "la re-reelección" del gobernador de Santiago del Estero. Era, acaso, el caso más fácil de los últimos diez años: La habilitación de la re-reelección violaba flagrantemente la constitución provincial, comprometía su piso republicano e implicaba una interpretación absurda de los derechos fundamentales; y la Corte así lo resolvió. Lo normal era que así lo hiciera.
Es curioso (bueno en realidad, no): En ninguno de los dos casos, la comunidad daba por sentado que la Corte haría lo normal (nadie descontaba el primero de los fallos, y muchos se han sorprendido del segundo de ellos).
Es más, en el primero de los casos, el gobierno y sus simpatizantes desplegaron una energía política, comunicacional descomunal orientada a dificultar en la mayor medida posible que la Corte resolviera el caso con normalidad.
Es más, en el primero de los casos, el gobierno y sus simpatizantes desplegaron una energía política, comunicacional descomunal orientada a dificultar en la mayor medida posible que la Corte resolviera el caso con normalidad.
Han pasado ya 10 años desde que el presidente Kirchner propuso el paradojal sueño casi-revolucionario de un país normal.
Una década después, es posible que la Corte Suprema lo esté realizando.
Deberíamos ayudarla, contribuir a su realización. Ojalá lo hiciéramos. Sería un lindo gesto para realizar el legado de aquella presidencia, y consolidar nuestra democracia.
PD: "D.L.G.", el título de la canción, significa "De Los Grones"
POST-DATA: CLARÍN
La Corte Falló cuando debía, y cómo debía (procedimental y argumentalmente).
No tengo idea, pues no conozco los hechos, , si falló lo qué debía (y soy deferente a lo que ha dicho)....pero el cuándo y el cómo, impecables.
Falló cuando debía: era sensato para todos que no lo hiciera en el ciclo pre-electoral (que duró desde la campaña pre-paso); no debía hacerlo per saltum, ni podía hacerlo en 3 meses post decisión de cámara...era muy complicado definir los votos, y hay que darle crédito por ello.
Falló como debía, en un doble sentido: procedimental: El proceso pre-decisorio fue impecable; la audiencia pública excelente y la reserva de al información imprescindible. Pero también falló cómo debía a nivel argumental: (me refiero al voto principal, que leí en detalle) en relación con (a) cómo entender la libertad de expresión, (b) cómo entender la protección constitucional de la propiedad, (c) cómo entender el test simple de razonabilidad, (d) por qué era procedente aplicar ese test y no otro más exigente...(e) cómo entender la democracia y el rol de la lib. de expresión como un presupuesto (f) como denunciar y situar las cuestiones relativas a los groseros abusos institucionales que ha estado cometiendo el gobierno en relación con la libertad de expresión en el último tiempo.
Sobre si falló lo que debía....:el pasaje clave está en el considerando 32 en el que la Corte dice que el perito económico dice que Clarín se va al tacho, pero no lo fundamenta bien...Yo le creo (porque le debo creer) a la Corte; y mi apoyo es deferente, en ese punto.
PERO SOBRE TODO, LO HERMOSO DEL FALLO ES QUE MERECE CONFORMAR EL SENTIDO COMÚN DE NUESTRA DEMOCRACIA CONSTITUCIONAL...
Y LO OTRO, LO MÁS IMPORTANTE ES QUE, DE UNA BUENA VEZ, DE UNA BENDITA BUENA VEZ, PODRÍAMOS COMPROMETERNOS TODOS/AS A TOMARNOS A LA CORTE EN SERIO, COMO UNA AUTORIDAD LEGÍTIMA, Y TRABAJAR JUNTOS EN LA CONSTRUCCIÓN DE LAS MEJORES INTERPRETACIONES CONSTITUCIONALES (y cuando falle al fallar, criticarla pero como autoridad legítima, como se critica a las autoridades legítimas....y si nos traicionan y se corrompen, se venden..entonces enjuiciarla..pero basta de la cobardía cínica irresponsable de atacar la legitimidad de la Corte...tengamos un país normal)
Una década después, es posible que la Corte Suprema lo esté realizando.
Deberíamos ayudarla, contribuir a su realización. Ojalá lo hiciéramos. Sería un lindo gesto para realizar el legado de aquella presidencia, y consolidar nuestra democracia.
PD: "D.L.G.", el título de la canción, significa "De Los Grones"
POST-DATA: CLARÍN
La Corte Falló cuando debía, y cómo debía (procedimental y argumentalmente).
No tengo idea, pues no conozco los hechos, , si falló lo qué debía (y soy deferente a lo que ha dicho)....pero el cuándo y el cómo, impecables.
Falló cuando debía: era sensato para todos que no lo hiciera en el ciclo pre-electoral (que duró desde la campaña pre-paso); no debía hacerlo per saltum, ni podía hacerlo en 3 meses post decisión de cámara...era muy complicado definir los votos, y hay que darle crédito por ello.
Falló como debía, en un doble sentido: procedimental: El proceso pre-decisorio fue impecable; la audiencia pública excelente y la reserva de al información imprescindible. Pero también falló cómo debía a nivel argumental: (me refiero al voto principal, que leí en detalle) en relación con (a) cómo entender la libertad de expresión, (b) cómo entender la protección constitucional de la propiedad, (c) cómo entender el test simple de razonabilidad, (d) por qué era procedente aplicar ese test y no otro más exigente...(e) cómo entender la democracia y el rol de la lib. de expresión como un presupuesto (f) como denunciar y situar las cuestiones relativas a los groseros abusos institucionales que ha estado cometiendo el gobierno en relación con la libertad de expresión en el último tiempo.
Sobre si falló lo que debía....:el pasaje clave está en el considerando 32 en el que la Corte dice que el perito económico dice que Clarín se va al tacho, pero no lo fundamenta bien...Yo le creo (porque le debo creer) a la Corte; y mi apoyo es deferente, en ese punto.
PERO SOBRE TODO, LO HERMOSO DEL FALLO ES QUE MERECE CONFORMAR EL SENTIDO COMÚN DE NUESTRA DEMOCRACIA CONSTITUCIONAL...
Y LO OTRO, LO MÁS IMPORTANTE ES QUE, DE UNA BUENA VEZ, DE UNA BENDITA BUENA VEZ, PODRÍAMOS COMPROMETERNOS TODOS/AS A TOMARNOS A LA CORTE EN SERIO, COMO UNA AUTORIDAD LEGÍTIMA, Y TRABAJAR JUNTOS EN LA CONSTRUCCIÓN DE LAS MEJORES INTERPRETACIONES CONSTITUCIONALES (y cuando falle al fallar, criticarla pero como autoridad legítima, como se critica a las autoridades legítimas....y si nos traicionan y se corrompen, se venden..entonces enjuiciarla..pero basta de la cobardía cínica irresponsable de atacar la legitimidad de la Corte...tengamos un país normal)
lunes, 28 de octubre de 2013
SI EL VOTO FUERA VOLUNTARIO + SI LOS POBRES VOTARAN LIBREMENTE
Las épocas post-electorales son siempre un estímulo para reflexionar juntos sobre la maquinaria democrática, sus cuentas pendientes, sus mejoras posibles.
Desde hace años escucho a sofisticadxs estudiantes de ciencia política y de derecho, a algún destacado profesor de derecho y filosofía jurídica, y a valiosxs ciudadanxs identificando un "mal" en nuestro juego político, una anomalía, una distorsión que contamina su funcionamiento. Esa anomalía resultaría de la conjunción de dos características peculiares de nuestro sistema electoral:
El voto obligatorio + el clientelismo político
Le llamo, el argumento del "cóctel fatal"
El argumento afirma que (a) los pobres están dominados por estructuras clientelares que condicionan su autonomía (b) el voto obligatorio distorciona el sistema electoral, pues condiciona la autonomía de aquellos a quienes no les interesa, no saben, no se preocupan por las cuestiones públicas, que previsiblemente votan sin el sentido de responsabilidad que la democracia requiere (c) en las clases pobres, las propias condiciones socio-económicas-culturales y las urgentes necesidades cotidianas, tienen un impacto especialmente alto en términos de interés, conocimiento, preocupación por las cuestiones públicas, las que además nunca impactan de manera relevante en sus pobres condiciones de vida (d) en esas condiciones, los favores y ventajas de la red clientelar juegan un rol muy intenso, potencialmente determinante, en la definición del voto.
En conclusión, termina el argumento: los pobres votan fundamentalmente obligados, sin que les interese demasiado la cuestión política, y su voto muy probablemente se define por el marco establecido por la red clientelar. Su voto no es libre ni autónomo, es producto de la manipulación de su necesidad, y distorsiona estructuralmente el sistema electoral, que presupone igualdad, libertad y sentido de responsabilidad cívica.
La combinación es fatal.
Los remedios son simples (pero difíciles, claro): o bien se instala el voto voluntario; o bien se transforma la matriz de dependencia material/cultural del clientelismo. El primero, claro, es el camino más rápido, económico y de impacto más inmediato y realizable.
El argumento del "cóctel fatal" tiene un importante atractivo, pues parece apoyarse las ideas nobles de la libertad y la autonomía, y en el valor del voto como forma de autogobierno.
Pero tiene errores garrafales.
1.- El más grave es el siguiente (y me gusta hacerlo, porque es como ganar con todo en contra...fíjense). Condedamos por un momento al argumento todo lo que pide en sus premisas. Aún haciéndolo, el argumento está fundamentalmente mal porque se equivoca al asumir que el voto clientelarmente orientado o determinado es "irracional", "no-autónomo" o "insensible a las responsabilidades cívicas".
Por el contrario, es perfectamente racional, autónomo y consistente con una sensible ponderación de las responsabilidades cívicas. Al menos, tanto como lo es el voto de una empresaria que prioriza sobre todo la opción que mejora el "clima de negocios", la del trabajador que prioriza sobre todo la opción por quien mejora el transporte proletario cotidiano, la de la chica idealista que vota por quien les garantice luchar contra la corrupción, o el del chico idealista que apoya quien proyecte mas respeto por la diversidad sexual. Se trata, ni más ni menos, que votar por aquello que considerás más prioritario, y por quienes están más cerca de dártelo. No hay ninguna razón -ninguna- por la que fuera reprochable o disvalioso que alguien viviendo en la pobreza extrema priorice el acceso a los más elementales bienes materiales que le proveen sentido de autorrespeto o confort elemental. Como no lo hay -tampoco- en que prioricen de manera idéntica quienes voten a favor de quienes les ofrecen prosperidad o estabilidad en sus condiciones económicas. No podría haber más libertad en tales votos.
Si existiera algún problema en el sistema electoral (estoy hablando del sistema electoral, ojo), es que en general los partidos no tienen buenas ofertas para las prioridades de los más pobres; no que éstos o sus prioridades son irracionales o irresponsables. De hecho, tienen la misma matriz de priorización que todos (en todo caso, su situación contextual es diferente).
Dado que el voto "clientelarmente influido" es sensato y razonable (por supuesto que votás por quien te garatiza bienes materiales importantes, sea una heladera, sea un metrobus, sea un buen clima de negocios), no hay ninguna razón relativa a la calidad de la democracia que justifique limitar su influencia o expresión. Lo que debe haber es mayor y mejor dedicación de los competidores políticos por atraer ese voto, con buenas ofertas, consistentes con las prioridades de estos grupos poblacionales.
2.- Paso ahora a otra falla del argumento del "cóctel fatal": También es errada la idea de eliminar la obligatoriedad del voto, con el argumento relativo a que sólo el voto voluntario permite afinar la "intensidad de las preferencias" y evitar "distorsiones" de gente irresponsable/no interesada, que vota de manera ignorante "sólo por cumplir su obligación".
Según el argumento, dado que esos votos cuentan igual que el de las personas cívicamente responsables, el sistema tendría en realidad una distorsión que se eliminaría con el voto obligatorio.
Es fácil darse cuenta de que el argumento es prima facie "sospechoso" de prejuicio en la medida en que aparezca asociado al voto de "los pobres", claro. Presupone inaceptablemente que los pobres son desinteresados/irresponsables -lo que es falso- y presupone que los no-pobres son interesados/responsables -lo que también es falso. (hay un camino por esta vía, que va directo al voto calificado, sea basado en la riqueza, o en la educación, o en las capacidades mentales de las personas....nadie lo propone públicamente, pero muchxs no lo hacen sólo porque no encuentran la forma práctica de implementarlo sin side-effecs...).
Pero, aún liberados del prejuicio en cuestión, la solución -considerada imparcialmente- es pésima, porque es autofrustrante y alienante, para los más vulnerables. Y es fácil ver por qué.
El voto voluntario -si fuera exitoso en su diseño- haría que sólo voten quienes sienten que su vida puede cambiar significativamente de acuerdo a quiénes gobiernan; y estos grupos son, obviamente, aquellos con capacidad de impacto o influencia sobre la política. Los grupos incluidos y con acceso e interés en la "opinión pública". De este modo, sólo estos serán los grupos políticamente relevantes (los clientes de los políticos), alienando al resto, hasta el nivel "eficiente" de esfuerzo/recompensa.
El voto obligatorio, y sólo el voto obligatorio, genera los incentivos correctos para que todos los grupos sean políticamente relevantes (lo que es bueno si la democracia es "para todos), aunque no tengan acceso ni interés en la opinión pública o incidencia en las politicas públicas cotidianas, precisamente porque su voto cuenta.
Por lo tanto, la "sobreinfluencia" de los desinteresados con el voto obligatorio se neutraliza con su "subinfluencia" en el voto voluntario. Dado que nos nos interesa -postulo yo- una democracia que se ocupe de todxs, y no sólo de lxs "buenxs ciudadanxs cívicamente comprometidxs, cultxs, etc. etc.", la subinfluencia y la sobre influencia son distorsiones simétricas, en relación con los incentivos que generan para que los partidos maximicen el alcance de sus ofertas al beneficio de toda la comunidad.
Ese empate (sobre/sub influencia) debe saldarse por una evaluación acerca de qué sistema genera más incentivos para el interés y el destino de todos sea tenido en cuenta por el sistema político. Claramente, un sistema donde voten es más sensible a eso que un sistema donde no voten.
Y la repuesta tendiente a argumentar que con el voto voluntario todos "tienen la libertad de elegir si votar o no" no modifica el escenario pues la igual consideración y respeto es algo que merecemos aunque no nos interese la política o seamos ineptos en ese campo (es injusto que el estado me diga que perjudica mi interés porque no tuve energía suficiente para votar y hacerme interesante).
Sólo el voto obligatorio genera el incentivo adecuado para que los partidos "piensen en todos" y no en "los votantes". Y debemos preferir un sistema en el que los partidos deben pensar en todos, no sólo en los votantes.
PARA JUGAR CON LOS RESULTADOS ELECTORALES
http://www.resultados.gob.ar/inicio.htm
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